La Hora Cero
  Por W. C. Moore

    "He aquí, yo vengo pronto: retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona" (Apocalipsis 3:11).

    La venida del Señor está cerca. La hora exacta de la apariencia de Cristo nadie la sabe. Ningún mortal sabe el tiempo exacto cuando el Señor Jesús descenderá de los cielos con voz de mando (1 Tesalonicenses 4:16) para arrebatar a los suyos de este mundo de pecado y dolor, pero sí sabemos que la estación está aquí, y la hora cero se aproxima, más y más cerca cada momento.

    ¿Estás tú listo para irte? Más que eso, ¿estás dispuesto para irte? ¿Amas tú a alguien o algo más que la venida de Cristo? Dios es un Dios celoso. Jesús dice: "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí" (Mateo 10:37).

    ¿Vas a dejar que algo o alguien te dificulte o impida estar listo para su llamada a subirte al cielo?

    Habrá una gente preparada. "Vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con Él a las bodas; y se cerró la puerta" (Mateo 25:10).

    ¿Estás listo ahora? Y ¿estás preparándote continuamente para la venida del Señor a medida de que Él te enseñe más y más luz para caminar, más y más tareas humillantes que hacer por el amor de Dios, para que te puedas purificar a ti mismo, así como Él es puro? (1 Juan 3:2-3).

    ¿Estás sufriendo con Cristo ahora, para que después puedas reinar con Él? "Si sufrimos, también reinaremos con Él" (2 Timoteo 2:12).   

"Orad unos por otros"
(Santiago 5:16)

    ¿Has empezado a golpear a tus consiervos y a comer y beber con los borrachos porque crees que el Señor tarda en venir? (Mateo 24:44-51). ¿Pasas más tiempo criticando a otros cristianos, que el tiempo que pasas orando por ellos?

    ¿Te preocupas más por lo que debes comer, y beber, que por el adelantamiento de la causa de Cristo y la propagación de su evangelio sobre la tierra?

"Aprovechando bien el tiempo" (Efesios 5:16)

    ¿Estás desperdiciando tu tiempo y tus fuerzas discutiendo eventos con los hijos de los profetas, saludando a todo el que pasa por el camino, "pasando el tiempo" con todos los que el diablo pone en tu camino? ¿O estás dedicando tu propia vida hasta la última gota de fuerzas en el glorioso servicio por el que murió por ti?

    ¿Has estado tomando diariamente tu cruz (Lucas 9:23), y estás siguiendo a Cristo? ¿Estás no solamente llevando tu cruz, pero te glorías en la cruz de nuestro Señor Jesucristo? (Gálatas 6:14). ¿Es el Hijo de Dios más querido para ti que todo, y te deleitas en hacer la voluntad de Dios? ¿Te deleitas en ceder tus propios deseos para que la vida de Cristo pueda ser manifestada por medio de ti?

    ¿Confiesas continuamente tus pecados, y nunca los abandonas? ¿O has acudido al arrepentimiento a tal grado que ahora sientes un odio tal a toda clase de pecado que tu vida lleva un testimonio santo para Dios y para justicia dondequiera que vayas?

    ¿Te preocupas más por tu reputación entre los hombres que por tu reputación ante Dios? ¿Tienes más miedo de ofender a la gente que afligir al Espíritu del Dios viviente?

"Sed sobrios, y velad"
(1 Pedro 5:8)

    ¿Eres frívolo, siendo propenso a bromear, contar chistes y tontear, (cosas que no agradan a Dios)? (Efesios 5:4). ¿O eres sobrio y vigilante de acuerdo al mandamiento de la Palabra de Dios? (1 Pedro 5:8).

    ¿Dejas soltar tu lengua? ¿Hablas mucho? La mayor parte del "vapor" de tu vida, ¿se escapa por el pito, en lugar de reservarla para cuando se necesite la fuerza en la carrera del tren de tu vida? "En las muchas palabras no falta pecado" (Proverbios 10:19).

    ¿Tienes un espíritu de criticar? ¿O posees la humildad de corazón para estimar a los demás como mejor que a ti? (Filipenses 2:3). ¿Solamente "dices" tus oraciones? ¿O en realidad, desde tu corazón, oras?

    ¿Meditas en todos los pensamientos que el diablo traiga a tu mente? ¿O lo resistes (1 Pedro 5:8-10; Santiago 4:7), no dándole lugar? (Efesios 4:26-27). Recuerda que el diablo es el acusador de los hermanos (Apocalipsis 12:9-11).

    ¡Que Dios escudriñe nuestros corazones para que estemos listos para su venida, y que nos "ocupemos" (estar ocupados en su voluntad y en su glorioso servicio) (Lucas 19:13), hasta que Él venga!

    "Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre" (Lucas 21:36).

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