Entrena A Tu Rebaño Para Testificar Y Ganar Almas
  Por Wesley L. Duewel

    Testicar es responsabilidad de todo cristiano. Dios espera que cada uno de nosotros testifiquemos por medio de nuestra vida y nuestros labios. Testificamos primeramente de Cristo pero también del Padre y de la verdad de la Biblia. En la época del Antiguo Testamento Dios dio a Israel esta responsabilidad: "Vosotros, pues, sois mis testigos,dice Jehová, que yo soy Dios" (Isaías 43:12). Nuestro testimonio actua se enfoca principalmente en nuestro Salvador Jesús, que dijo: "Y vosotros sois testigos de estas cosas. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra" (Lucas 24:48; Juan 15:27; Hechos 1:8). Una gran parte del ministerio de Pablo fue testificar (Hechos 22:15-16; 26:16, 22).

    1. El Testimonio Cristiano Como Testigo Una forma importante de testificar, es el testimonio cristiano que puede ser compartido, privadamente, con hermanos en la fe y con no-cristianos, tanto a nivel individual como de grupo. El testimonio a los perdidos puede ser una forma poderosa de testificar. Enseña a tu gente que el testimonio cristiano debe seguir estas sencillas reglas:

    Relaciona tu testimonio personalmente a Jesús. Cuentales de su dirección, amor, bendiciones, respuestas a la oración, y de su presencia.

    Glorifica a Jesús, no te des la gloria a ti. Testifica en tal forma que la gente se acuerde de lo que hizo Jesús y no de lo que tú hiciste. Acércalos a Jesús no a ti.

    Testifica con humildad. Si el testimonio no es dado humildemente, es menos probable que la gente se disponga a aceptarlo o a ser ayudada por éste. Si testificas con humildad, Dios seguirá trabajando contigo y a través de ti. Si dejas que entre el orgullo, Dios no puede confiar en ti y no puede continuar bendiciéndote y prosperándote. Sé honesto en tu testimonio de modo que la gente sienta que es genuino.

    Adapta tu testimonio a la situación, puese en ciertos casos debes ser muy breve. No te impongas al tiempo ajeno. Un testimonio breve y gozoso puede abrir la puerta antes o después, para que otras personas te pidan compartirlo con más detalles.

    Busca las oportunidades para entretejer tu testimonio en la conversación, en forma inofensiva. Ayuda a tu rebaño para que siempre esté listo a dar una palabra como testimonio que se relacione con cualquier situación actual que abarque la fresca bendición personal y recientes respuestas a oración. Tu propio testimonio personal, dado humildemente, puede avivar tu sermón o la exposición de la Biblia.

    Ayuda a crear las oportunidades para que testifiquen otros hermanos diciendo cosas como "esto se parece a lo que Jesús hizo por ti, Juan; María, tienes que compartir la maravillosa respuesta que acaba de dar el Señor a tus oraciones; ¿sabes cómo ayudó Jesús a Guillermo?; miren, deseo que todos tuvieran la oportunidad que Sarita tuvo, cuéntanos, Sarita."

    2. Testificar A Los Que No Son Salvos – Este puede hacerse en dos formas: como parte del intento de guiar una persona a Cristo o como preparación para que alguien en un futuro pueda ser ganado para Cristo. Cristo espera que cada cristiano esté vigilante de ambas oportunidades.

    Nosotros no somos los primeros testigos del papel de la religión, ni defendemos el cristianismo en general, ni siquiera la Biblia en cuanto verdad. Hay momentos en que esa clase de presentación resulta apropiada, pero testificar se refiere primordialmente señalar a Jesús, presentarlo. La gente pueden argumentar con tus opiniones, creencias o sobre la iglesia pero es más difícil que argumenten con un testigo sincero y profundamente personal de lo que Jesús significa en tu vida.

    Prepara al rebaño a tu cargo para que testifique con efectividad compartiendo sugerencias como las que siguen:

    Ponle a Jesús en el centro y manténlo allí. Ayúdales a darse cuenta de que Jesús es una persona real: viva y activa incluso hoy. Otras preguntas se verán después. La cuestión fundamental es que tendrán que responder en el juicio respecto a lo que hicieron con Jesus.

    Sé personal, ¿cuándo conociste a Jesús? ¿qué ha hecho Jesús por ti? Cierto que Jesús murió en la cruz pero a éste hecho hay que ponerlo como parte de tu testimonio, y que ésta sea la razón de amarlo o de confiar en él para que perdone tus pecados o alegrarte que su amor te haya alcanzado.

    "Ciertamente cambió mi vida." "Jesús me dio paz y gozo como nunca tuve antes." "Mira, cuando oro, Jesús es tan real, tan cercano a mí..." "Nunca hubiera creído antes, que Jesús iba influir tanto en mi vida." Testificar no es predicar. Recuerda, las dos partes principales de tu testimonio son Jesús y tú.

    Defínelo. El testigo que comparece al tribunal es alguien que maneja cierta información definida. Vio, oyó, estuvo ahí. Tu testimonio de Jesús debe ser siempre específico. Di lo que El hizo por ti, cuándo lo hizo y qué pasó en tu fida. "Mira, hace sólo dos años que conocí personalmente a Jesús" "el 16 de octubre de 1979 conocí a Jesús" "Sé que mis pecados fueron perdonados, nunca me olvido de ese día." "Tenía un grave problema con la costumbre de...antes que Jesús me salvara." "Desde que conocí a Jesús hace cuatro años no he vuelto a ser vencido por..." Mientras más personal y definido sea tu testimomio, más puede el Señor usarlo.

    Actualízalo. Asegúrate de incluir algo reciente y real de tu vida actual. "Mira, esta mañana estaba dándole las gracias a Jesús cuando..." "Jesús ha estado tan cerca de mí en esta semana." "Justo el martes pasado cuando estaba orando, Jesús..." "Ha sido realmente importante para mí durante esta semana que Jesús haya estado tan cerca de mí cuando oro porque..."

    Incluye alguna forma de llamado especial, dejando que te guíe el Espíritu en lo concerniente a lo directo del llamado. La oportunidad es muy importante aquí. Si la persona a quien testificas sigue escuchando bien y con simpatía, ponte aún más directo. "Espero que Jesús sea tan real para ti como es para mí" "Cuando pienso en el gozo que Jesús ha traído a mi vida, quiero que todos lo conozcan también. Espero que te dé ese gozo" "Mira, es difícil darse cuenta que estuve luchando totalmente solo contra...(la vida, un problema, un pecado en particular) y Jesús quería ayudarme. Si te encurentras enfrentando algo parecido, yo sé que El puede ayudarte" "Si quieres saber cuán sencillo es ir a Cristo y recibirlo como Salvador, me alegrará decírtelo" ¿Me permites orar contigo ahora mismo?" Entonces ora que Dios bendiga a la persona y supla sus necesidades personales. La oración es una forma poderosa de testificar.

    Prepara anticipadamente a la persona intercediendo por ella. Pide al Señor que ponga en tu corazón a las personas que El desea tú les testifiques. Pide a Dios que te guíe anticipadamente y, entonces, perpara el camino mediante la definida intercesión diaria por cada una de las personas con que te carga el Espíritu. Mientras tanto usa toda oportunidad para ser amistoso y constituirte en bendición. Luego, cuando lleves una semanas o meses orando, pide la dirección de Dios para que te dé el lugar y momento adecuados para testificar a esa persona y dirigirla al Señor.

    Hace unos años Dios dirigió a los líderes de la Iglesia Evangélica Coreana, la denominación que ha surgido del ministerio OMS en esa nación, para que llamaran a sus iglesias a dar especial testimonio para ganar almas. A comienzos de enero se le pidió a cada creyente de cada iglesia, que pidieran a Dios para que le mostrara cinco personas no salvas por quienes ellos eran espiritualmente responsables. Tenían que orar por cada uno de ellas con la mayor frecuencia diaria posible desde el 1° de enero hasta el Viernes Santo.

    Se les urgió "no traten de testificarles ahora. Dedíquense a saturar con oración a estas personas. Demuestren amor como puedan pero esperen para testificarles." Mientras tanto la iglesia preparó lecciones para ganar almas para cada congregación. Cada pastor preparó a su rebaño para testificar. Prepararon folletos especiales para ganar almas que destacaban los pasos para llevar a alguien a Cristo, enseñando a cada creyente cómo usarlo.

    Se dio cinco folletos a cada creyente, uno por cada una de las cinco personas por las que se había estado orando. No tenían que repartirlos indiscriminadamente sino pasarlos solamente con esas personas por las que habían estado orando y, únicamente en el momento en que iban a intentar ganarlas para el Señor.

    Cada creyente tenía que ir a las cinco personas por quienes había estado orando a diarios el Viernes Santo. El Domingo de Resurrección hubo nuevos convertido en las iglesias junto a sus nuevos hermanos y hermanas cristianas.

    Ese año fueron más de once mil los ganados para Cristo. ¡Nunca tuvo antes la iglesia un día así de salvación! Al año siguiente, la cifra ascendió a más de quince mil y, año a año, aumentaba hasta llegar a más de veinticinco mil ganados para Cristo en esta temporada ¿puedes entrenar así a tu rebaño?

    3. Guiar Una Persona a Cristo – A menudo no tienes, cuando testificas, la oportunidad obvia de conducir la persona a una experiencia personal con Cristo. Busca las oportunidades de hacerlo así. No seas tímido respecto de llevar a las personas al punto de decidirse, especialmente si sientes que Dios está cerca cuando testificas. Si les ayudas a recibir a Cristo, ellos agradecerán a Dios en el cielo, y a ti, que hayas sido fiel a ellos.

    Todo cristiano debe saber los elementos esenciales mínimos de la evangelización personal. Si estás en un accidente donde hay una persona consciente pero a punto de morir, ¿la puedes llevar a la seguridad de la salvación? Debes saber cómo ser conciso y estar listo para cualquier emergencia. No vaciles en ser directo en tal clase de urgencias.

    En algunas situaciones sabes que la persona a quien has dado testimonio tiene ciertos problemas o pecados definidos que obstruyen el camino. Puede ser que tengas que tratar eso primero. Puede ser que tengas que resolver cuestiones o problemas antes que la persona esté dispuesta a comprometerse personalmente con Jesucristo. Tienes que saber la respuesta o cómo obtener la respuesta de otra persona pero recuerda que muchas cosas que parecen problemas gigantescos antes de la conversión, casi desaparecen cuando uno vive la salvación. Tan pronto como puedas, dirige la persona hacia Jesús desviándola de su pregunta u objeción.

    Confía en el Espíritu Santo para que te guíe respecto al tiempo en que dedicarás a cada uno de los siguientes puntos. En caso de urgencia, ve directamente al punto esencial: "Encomiéndate a Jesús en este momento para que te perdone y El te salvará."

    Asegura a la persona que Jesús, Su amor y Su perdón son para ella. "Jesús murió por ti como por todos. El te ama ahora. No es demasiado tarde para pedir y recibir ahora Su perdón" (Mateo 11:28; Juan 3:16; Apocalipsis 22:17).

    Ayúdale a confesar su necesidad y pecados ahora. "Todos pecamos. Tú has pecado. Admite tu necesidad. Prepárate para abandonar tus pecados por la ayuda de Dios. Si tienes que pedir perdón a otras personas o arreglar las cosas con otras personas, promete a Dios que lo harás" (en caso de emergencia, haz que confiese sus pecados o admita que necesita a Jesús. Si no puede hablar, pide que confiese en su corazón, o di "yo oraré en voz alta y tú ponte de acuerdo conmigo en tu corazón" luego di una corta y específica oración de confesión, pidiendo perdón y depositando la confianza en Jesús como Salvador, y agradeciéndole por esta salvación) (Proverbios 28:13; 1 Juan 1:9).

    Ayúdale a encomendarse a Jesús confiando que El perdona. "Acepta Su amor, Su perdón y Su poder para cambiarte." Si puedes, cita un par de las promesas de Dios y destácalas. (En caso de urgencia basta decir "Jesús dijo..." "Dale las gracias.") (Juan 6:37; Romanos 10:9).

    Citado de Ardiendo Para Dios por Wesley L. Duewel. ©1989. Usado con permiso del Duewel Literature Trust, Inc. Los libros de Dr. Duewel se pueden comprar de Duewel Literature Trust, Inc. 740A Kilbourne Drive, Greenwood, IN 46142-1843.

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